Paseante.

Es el viento quien me desviste mientras la mar me acuna, son tus caricias trémulas de fina arena las que me buscan. Esos ojos que miran sin ser abiertos, soñando un reencuentro. Playas en que naufrago mientras la sal me ciega. Tenues colores tapizan mi lienzo en la ventana. Sueños dorados que tornan sepias, cuando…

Reencuentro

Eterna espera aquella en que mi mente aullaba, no sé, si aún sumergida en el obscuro mundo de la locura que este naufragio ha condicionado o liberada por fin, de aquel que yo no era (ese lobo unas veces solitario otras engreído). No paraba de intentar averiguar quién podía ser ese “Abuelo” que estaba por…

Sed

Una ventana abierta, una piel que palpita, una sensación plena de vida, un corazón latiendo. Melodía que aún resuena en los ecos del ayer, un ritmo que acompaña un abrazo consentido, un baile que acomoda sensualidad y erotismo. Ese tango que tu y yo bailamos aquel día mientras la noche fue día y culminó nuestro…

Desvarios….

Aquel día mi trabajo me llevo un poco más lejos de lo acostumbrado, en algunas ocasiones había salido del centro de la gran urbe, pero la verdad, es que pocas veces había aceptado trabajos como aquel. La mochila me pesaba más de lo acostumbrado, las venas de las sien latían, estaba seguro que era todo…

Esencias de ayer

Entre tus poros, delata el ayer, presencia que deja para hoy, los restos del polvo que encierran, abandonados a su libre albedrío, semillas que con inocencia de niño plantaste en su regazo. Negrura del polvo del camino se prende en la piel que encierra aquellos días en que la luz bañaba con su reflejo tu tez.…

Soñar-te

.......aún despierta es una rutina, me pierdo en ese horizonte donde las miradas no tienen punto de encuentro. Te busco en mi azotea cada tarde cuando el sol marcha  y sólo restan tus colores en mis pupilas, pinceladas de violetas y grises, algún naranja tímido asoma, mi ciudad también es linda de noche, ¿Sabes? Entre las cuerdas…

Él y un compendio de barbaries. Tonterías diversas.

Él era piel y  piedra, sensibilidad encontrada, sentimientos desordenados, mente que pulula por los rincones obscuros, callejones sin salida donde dormitan sentires. Los pesares vuelan solos, después de haber alojado en la piel la vida. Se nutre el alma desvencijada de aquellos momentos que en constante trasiego intercambia con el averno. Musita en el camino…