Tu libro…

Cuando tendía la ropa en la azotea mi vista se desviaba al horizonte, bajo sus pies el vacío donde arraigaban sin lógica,  motivos para no ser vida. Caricias del viento, brisa leve entre bambalinas. Al abrir los ojos,  destellos de luz, entre las sabanas prendidas quedan,  las páginas de tu libro. Las desvisto de letras…